Poliester La Zarzuela crece con Garántia desde Casariche (Sevilla) en la fabricación de piscinas
Poliester La Zarzuela es una empresa joven pero consolidada en el sector de fabricación de piscinas prefabricadas y depósitos de poliéster para el sector olivarero, con sede en Casariche (Sevilla). Su evolución durante los últimos años refleja un claro ejemplo de crecimiento industrial basado en la experiencia sectorial.
Poliester La Zarzuela es una empresa joven pero consolidada en el sector de fabricación de piscinas prefabricadas y depósitos de poliéster para el sector olivarero, con sede en Casariche (Sevilla). Su evolución durante los últimos años refleja un claro ejemplo de crecimiento industrial basado en la experiencia sectorial, la inversión productiva y el respaldo financiero adecuado.
La empresa, cuyo propietario es el empresario Abraham Castro Campos, cuenta actualmente con un equipo de 15 trabajadores entre fábrica y oficinas y unas instalaciones modernas y amplias, equipadas con maquinaria especializada e innovación técnica para garantizar la calidad de sus productos.
La trayectoria de crecimiento de la compañía ha estado acompañada por el apoyo de Garántía en febrero de 2025, para adquirir la empresa a un propietario anterior.
Como profesional con experiencia previa en el sector, Abraham Campos llevó a cabo la compra y desde entonces ha reforzado su estrategia de crecimiento orientada a consolidar su presencia en el mercado nacional y ampliar su actividad en Portugal y parte de Francia. La empresa combina venta directa y red comercial, trabajando tanto con particulares como con empresas de construcción.
Desde la perspectiva empresarial, la experiencia con Garantía ha sido valorada como ágil y eficaz, destacando especialmente el asesoramiento recibido durante los procesos de financiación, que ha permitido materializar decisiones estratégicas clave para el crecimiento de la empresa.
Uno de los pilares del crecimiento de Poliester La Zarzuela ha sido el reconocimiento del mercado a través del boca a boca, fruto de un producto bien fabricado y de un servicio que cuida cada fase del proceso, desde la salida de fábrica hasta la instalación final. Para garantizar este nivel de calidad, la empresa cuenta también con instaladores propios, asegurando que el producto llegue al cliente final en las mejores condiciones.
De cara al futuro, según Abraham Campos, los objetivos de la compañía pasan por seguir creciendo de forma sostenible, reforzando su presencia en España y Portugal, manteniendo siempre el mismo compromiso: ofrecer productos de alta calidad, bien fabricados y correctamente instalados.
